Fondo de emergencia
Calcula tu colchón de seguridad y elige dónde mantenerlo disponible.
El propósito del colchón
Un fondo de emergencia no busca maximizar rentabilidad: busca evitar que un imprevisto te obligue a pedir un crédito caro o vender inversiones con pérdidas. Debe estar separado del dinero de consumo y poder utilizarse cuando sea necesario.
Cuánto guardar
La referencia habitual de tres a seis meses de gastos esenciales es orientativa, no una obligación matemática. Puede ser insuficiente con empleo inestable, personas a cargo o ingresos muy concentrados. Calcula tus propios gastos imprescindibles antes de fijar el importe.
Dónde mantenerlo
Compara disponibilidad, riesgo de pérdida de capital, comisiones y límites de protección de depósitos cuando corresponda. No confundas un fondo monetario con un depósito garantizado: son productos distintos y sus riesgos también.
Usarlo y reponerlo
Si ocurre una emergencia, utilizar ese dinero no es un fracaso: para eso existe. Después revisa tu presupuesto y reconstruye el fondo de forma progresiva. Establece por escrito qué gastos cubre para no confundirlo con el ocio cotidiano.
Ahora te toca
Calcula cuánto sumarían cuatro meses de tus gastos esenciales.
Ver orientación para resolverlo
Multiplica los gastos esenciales mensuales por cuatro y revisa si tus ingresos y responsabilidades aconsejan otro objetivo.
Material educativo. Los ejemplos son hipotéticos y no constituyen asesoramiento financiero, fiscal ni recomendaciones de inversión.
